El Programa Tablado de Barrio es una experiencia que recuperó una tradición que estaba casi perdida: la decoración de los escenarios populares. Para rescatar ese entrañable espíritu comunitario y participativo, desde 2007 se trabaja con grupos de vecinos que gestionan escenarios carnavaleros en distintos barrios de Montevideo y zona Metropolitana. Estos escenarios están avalados por la Intendencia de Montevideo como forma de descentralizar el Carnaval y brindan contrapartidas de beneficio social. En este marco se realizan talleres e instancias de encuentro entre los vecinos a lo largo del año desarrollando una tarea artística y comunitaria y aportando valor al carnaval en los barrios.

El programa  empezó en 2007 con 5 tablados: Flor de Maroñas, La Casona de AFE, Lavalleja, Molino del Galgo y Monte de la Francesa.

En el año 2012 se evaluó la trayectoria de los escenarios, y la gran participación de los vecinos, y considerando que aún existían varios tablados por realizar la experiencia, se decide la formulación de un sistema de Concurso, logrando tener inscriptos a 9 de los 14 tablados populares que estuvieron presentes en 2012, 2013 y 2014.

En el año 2015 y en común acuerdo con las comisiones barriales fue el último año que se realizó el concurso. Se continua con el programa como un encuentro que potencia el trabajo comunitario y la relación entre los vecinos del barrio e interbarriales.

El tablado en cada esquina ha sido desde principios del siglo pasado el lugar natural de reunión para los festejos de carnaval. Fue y es la expresión de la fiesta popular, tradición y patrimonio de la ciudad. Es allí donde grandes artistas populares han tomado contacto con el canto murguero, el candombe y todas las expresiones artísticas de nuestro carnaval.

En la década de 1930 funcionaban entre 300 y 400 tablados en Montevideo. Cada pocas cuadras las comisiones de vecinos se encargaban de organizarlos y los conjuntos recorrían a pie las distancias que separaban unos de otros. Estos reductos callejeros, que no contaban con asientos propios ni amplificación, lucían enormes escenografías realizadas por los propios vecinos. La decoración de tablados formaba parte de un concurso en el que la Intendencia de Montevideo premiaba a los mejores de cada zona, generando una competencia entre escenarios que producía decoraciones impactantes, de gran valor artístico.

Con el paso del tiempo los tablados fueron cambiando de acuerdo a las iniciativas de emprendedores privados y a los vaivenes socioeconómicos y políticos del país. La tradición de decorar los escenarios, salvo excepciones puntuales, cayó en desuso hace varias décadas.

Hoy tenemos un carnaval que llega cada vez a mayor cantidad de público con menor cantidad de escenarios abiertos. En 2019 funcionaron en Montevideo y la zona metropolitana, un total de 18 tablados populares que corresponden a una exitosa experiencia de la Intendencia de Montevideo que se inició a principios de la década de 1990. Gracias a ella se ha logrado mantener el carnaval en los barrios.

Para que esto funcione la IM brinda apoyo económico y la gestión básica para la habilitación de cada tablado. Estos tablados son gestionados por comisiones vecinales y la recaudación obtenida gracias al carnaval se vuelca en distintos emprendimientos que dichas comisiones llevan a cabo a lo largo de todo el año (comedores de niños, policlínicas barriales, paseos con vecinos de bajos recursos, etc.).

Funcionan durante todo el carnaval con cuatro conjuntos por etapa y precios sensiblemente inferiores a los manejados por los escenarios privados.

El Museo del Carnaval se integró durante los meses de enero y febrero de 2007 a la actividad de los Escenarios Populares y acompañó los diferentes procesos de trabajo de las comisiones para el carnaval de ese año. Terminado carnaval se siguió trabajando con 6 de esas comisiones con el objetivo primario de instaurar nuevamente la decoración de tablados en carnaval. En 2008, con el apoyo de Ancap y Antel, junto a los vecinos de 5 barrios diferentes se le dio vida nuevamente a esa antigua tradición. De esta forma, y con la creación de grandes escenografías realizadas con técnicas tradicionales, los tablados de barrio volvieron a ser un espectáculo en sí mismo, redondeando el espíritu familiar y popular que siempre mantuvieron. Los cinco tablados que iniciaron este proceso fueron La Casona de Afe, Molino del Galgo, Monte de la Francesa, Lavalleja y Flor de Maroñas.

Para el carnaval 2012 se dio un paso más y se organizó el Concurso de Decoración de Tablados, que, con el apoyo de CAF (Banco de Desarrollo de América Latina) contó con la participación de 8 escenarios. El jurado, integrado por representantes de la Intendencia de Montevideo, el Museo del Carnaval y la Escuela Nacional de Bellas Artes, otorgó el Primer Premio al tablado Las Torres (Escenario Juan Taranto) y dos Segundos Premios a los tablados Molino del Galgo y Monte de la Francesa. La premiación se realizó en el tablado Las Torres con la presencia de autoridades nacionales, departamentales y medios de prensa.

A partir del 2016, por iniciativa de los vecinos, se abandonó la modalidad de concurso, convirtiéndose el mismo en un encuentro de trabajo colectivo que implica la recuperación de espacios y tradiciones desde lo social y lo cultural. Los miembros del jurado se mantienen como comisión asesora, ellos son: Milita Alfaro por el Museo del Carnaval, Iván Arroqui, por el programa Esquinas de Cultura de la Intendencia de Montevideo y Martin Iribarren por el Instituto Escuela Nacional de Bellas Artes.

A partir de año 2017 el programa cuenta con el apoyo de la Dirección de Promoción Sociocultural del Ministerio de Desarrollo Social.

Generales:

  • Jerarquizar el espacio “Escenarios Populares” reconociéndole la importancia en la transmisión de cultura, tradición y valores, como la solidaridad barrial.
  • Recuperar tradiciones e historias de carnaval.
  • Comunicar la experiencia para que otro público pueda acercarse, disfrutar de la fiesta y colaborar con el barrio.

Corto plazo:

  • Apoyar la gestión de los “Escenarios Populares” para aumentar los niveles de calidad de servicio, promoción y seguridad de los mismos (partiendo de las experiencias y características propias de cada uno e incentivando las mismas).
  • Crear conciencia sobre el tablado como patrimonio cultural de Montevideo.

Mediano plazo:

  • Aumentar la cantidad de “Escenarios Populares”. A partir de la experiencia recogida formular un modelo de gestión y un plan estratégico que permita crear nuevos escenarios en zonas que carezcan de los mismos.
  • Potenciar las posibilidades de inclusión barrial que tienen este tipo de espacios.
  • Recuperar viejas tradiciones que generan identidad y orgullo barrial como el concurso de decoración de escenarios. Esto dotará de un nuevo atractivo a los escenarios que le permitirá captar un público más amplio.

Largo plazo:

  • Posicionar al tablado de barrio como parte de la oferta turística de la ciudad.
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